Un lugar excelente. Personalmente la mejor cafetería a la que he ido, en general. El café es excelente, las combinaciones con jalapeño, berries o whisky llaman mucho la atención. Fui este domingo y, a pesar de que alguien que no es del barrio le puede costar llegar, es bastante cómodo, pequeño pero acojedor, en un barrio tranquilo, muy buen ambiente.
El brownie de pistachos y el chessecake de arandanos estaban deliciosos, el esspreso dulce de leche perfecto para el frío, y por la cara de mi acompañante, la leche con chocolate era una delicia. El lunar, quizás es la atención, de las tres personas diferentes que nos atendieron, una fue lo suficientemente amena como lo ameritaba el lugar; los otros, bastante parcos ( el té que le pedimos a una mesera nunca llegó).

Pero fuera de eso, es un lugar casi perfecto.